Vera coge el teléfono cuando tu clínica no puede.
Vera es la recepcionista de IAVets que nunca cuelga: atiende el teléfono y el WhatsApp en consulta, el sábado y a las diez de la noche. Da cita, resuelve las dudas de siempre y te pasa lo que necesita una persona. Al lado de tu QVET, tu Provet o tu GVET, sin cambiar nada.
La recepcionista que no se pone mala ni libra los domingos
Vera coge las llamadas y los WhatsApp que hoy se quedan sin responder: cuando tu equipo está en consulta, de noche y el fin de semana. Habla en castellano, se presenta desde el saludo como la asistente de tu clínica y hace lo que haría una buena recepcionista. Ni más, ni menos.
Lo que hace Vera
- Coge el teléfono y el WhatsApp cuando tu equipo no llega, también de noche y el fin de semana.
- Da cita mirando los huecos de tu agenda y la confirma en el momento.
- Responde las dudas de siempre: horarios, cómo llegar, si hay que venir en ayunas para una analítica.
- Cuando hace falta una persona, te pasa la llamada o el mensaje con lo que ya ha hablado.
Lo que Vera no hace
- · No diagnostica ni da consejo médico. Si un animal está grave, deriva a un veterinario o a urgencias.
- · No decide por ti. No cambia tratamientos ni precios: eso sigue siendo del veterinario.
- · No engaña a nadie. Dice que es la asistente, y quien prefiere hablar con una persona la tiene con un toque.
El teléfono de Vera lo estamos terminando de conectar. Lo que sí puedes hacer hoy: pedir una demo de 20 minutos y hablar con ella en directo.
Por dónde se escapa el dinero en una clínica
- Citas a las que nadie llega. Entre el 12% y el 19% de las citas acaban en silla vacía; en primeras visitas puede rozar la mitad. Cada hueco es tiempo de veterinario pagado sin ingreso.
- Clientes que dejan de venir sin avisar. En una clínica típica, 4 de cada 10 no vuelven a la vacunación anual si nadie les recuerda que toca. No se han ido a otra clínica: se les ha olvidado.
- Reseñas que no llegan. Los clientes contentos no escriben reseñas si nadie se lo pide en el momento justo. Y la ficha de Google es lo primero que mira un dueño nuevo.
- Nadie tiene tiempo de perseguir nada de esto. Tu equipo bastante tiene con la consulta. La parte comercial se queda para "cuando haya un hueco". Y ese hueco no llega nunca.
Cuatro cosas. Todas llenan la agenda.
Tu software clínico sigue llevando historiales, agenda y facturación. IAVets trabaja al lado, sin tocarlo.
Recordatorios que salen solos
Vacunas, antiparasitarios y revisiones. El sistema sabe cuándo le toca a cada paciente y avisa al dueño por WhatsApp o email, con el nombre de tu clínica. Nadie tiene que acordarse de nada.
Clientes dormidos que vuelven
Detectamos quién lleva demasiado sin venir y le mandamos un mensaje útil (no spam): "a Luna le toca la revisión". Es el dinero más fácil de recuperar que tiene tu clínica.
Citas confirmadas por WhatsApp
Confirmación al reservar y recordatorio el día antes. Si el dueño no puede venir, lo dice con un toque y ese hueco se puede llenar. Adiós a la silla vacía sorpresa.
Reseñas sin pedirlas a mano
Tras la visita, al cliente contento le llega la invitación a dejar reseña en Google. Tu ficha crece sola y los dueños nuevos te eligen a ti, no a la cadena de al lado.
Compite con las cadenas sin vender tu clínica
IVC Evidensia, AniCura o Kivet tienen departamentos enteros haciendo recordatorios, reactivación y reputación para sus centros. Las clínicas independientes (más de 9 de cada 10 en España) no. IAVets te da esa misma maquinaria, sin que cambies de dueño ni de software.
¿Cuánto dinero duerme en tu base de clientes?
Mueve los controles con los números de tu clínica y míralo tú.
Dueños que han pasado por la clínica en los últimos 12 meses.
Ticket medio por visita
Si no lo sabes, deja el 40%: es lo habitual en clínicas que no mandan recordatorios.
Clientes dormidos / año
320
Dinero dormido / año
17.600€
Dinero dormido / mes
1.467€
Si recuperas 1 de cada 4
367€/mes
En tu base de clientes duermen unos 1.467€ al mes. Recuperando solo 1 de cada 4, los recordatorios se pagan solos.
Estimación prudente: contamos una sola visita al año por cliente dormido (la vacunación), sin revisiones ni tratamientos. La cifra real suele ser mayor. Los números exactos de tu clínica los vemos juntos en la demo.
¿Con qué software trabajas?
Da igual cuál sea: te quedas con él. Te contamos qué aporta IAVets al lado del tuyo.
QVET
Recordatorios y WhatsApp para el software más extendido de España.
Ver mi caso →Provet Cloud
Sácale más partido: la combinación más fluida con IAVets.
Ver mi caso →GVET / Clinic Cloud
Qué hacer si ya tienes uno de los dos y no quieres cambiar.
Ver mi caso →Otro / comparativa
Los software de gestión veterinaria comparados, sin humo.
Ver comparativa →Condiciones de fundador
Plazas: 3 disponiblesSomos nuevos con las clínicas y lo decimos tal cual: las 3 primeras entran como fundadoras. 3 primeros meses al 50%, precio congelado 12 meses y línea directa con nosotros. A cambio, nos dejas contar tu caso como testimonio (con o sin nombre, como prefieras).
Preguntas rápidas
¿Tengo que cambiar mi software clínico?
No. Esa es justo la gracia. Tu QVET, tu Provet Cloud, tu GVET o lo que uses sigue llevando historiales, agenda y facturación como siempre. IAVets trabaja al lado: se encarga de que los clientes vuelvan, confirmen la cita y te dejen reseñas. No tocamos tu sistema por dentro ni migramos nada.
¿Qué hace exactamente IAVets?
Cuatro cosas, todas orientadas a llenar la agenda: recordatorios de vacunas y revisiones que salen solos, mensajes para recuperar clientes que dejaron de venir, confirmación de citas por WhatsApp para que la gente aparezca, y peticiones de reseña a los clientes contentos para que la clínica se vea bien en Google.
¿Y si el cliente se da cuenta de que habla con una máquina?
Vera lo dice desde el saludo: es la asistente de tu clínica, no engaña a nadie. Y a un dueño que llama un domingo a las diez de la noche le importa mucho más que le cojan el teléfono y le den cita que quién esté al otro lado. La mayoría prefiere eso a que salte un buzón. Vera coge la llamada cuando tú no puedes, no te sustituye a ti.
¿Qué pasa si Vera no sabe responder algo?
No se inventa nada. Cuando la cosa se sale de lo que sabe hacer (una duda médica, una queja delicada, algo que necesita a una persona), te pasa la llamada o el mensaje con lo que el cliente ya le ha contado, para que tu equipo no empiece de cero. Vera resuelve lo de siempre y te deja a ti lo importante.
¿Vemos cuánto dinero está durmiendo en tu clínica?
Demo de 20 minutos con tus números reales. Sin compromiso.